martes, 13 de diciembre de 2011

FELICIDADES ANA

Hola!
como todos sabéis el domingo el día 11 de diciembre a las 17h, Ana Pimenta hizo sus compromisos, en la parroquia de Faro, como miembro del Carmelo Misionero Seglar.
MUCHAS FELICIDADES! MOLTES FELICITATS!
PARABÉNS!

VISITA DE MORELIA Y LIBIA A ESPAÑA

Agradecemos a Morelia, impulsora del Carmelo Misionero Seglar y a Libia, miembro del CMS de Medellín (Colombia), su visita a España. Ellas han irradiado dinamismo y alegría en cada lugar que han estado. Son dos mujeres admirables, entregadas al servicio de la Iglesia desde el carisma Palautiano, mujeres de oración y de servicio, siempre atentas a los pequeños detalles, cariñosas y agradecidas.

Llegaron a Madrid el 27 de octubre, para acompañarnos en el Encuentro Nacional del CMS de España y Portugal que se celebró en Lleida. El 28 se alojaron en casa de las hermanas carmelitas misioneras y tuvieron un día de turismo con la Hna. Pilar Miguel para conocer el Madrid de los Austrias, el Retiro y la calle que lleva el nombre de Francisco Palau. Del 29 de octubre al 2 de noviembre estuvieron con nosotros en el encuentro, donde compartieron los inicios de la rama seglar del Carmelo misionero, el caminar de los grupos de Colombia, las oraciones, celebraciones y las visitas a lugares relacionados con la vida del Padre Palau (Lleida, Barbastro, Aytona, la cueva y su tumba en Tarragona).

El jueves 3 llegaron a Valladolid y estuvieron en casa de Paco y Lucía, hasta su viaje a Ibiza el 9 de noviembre. Han sido días para visitar la ciudad de Valladolid bajo la lluvia y el granizo, o Segovia y Ávila, bajo el frío castellano. En Segovia visitamos en el convento de los padres carmelitas de la Fuencisla, la tumba de San Juan de la Cruz, en una capilla de la iglesia y una pequeña cueva, ahora en el interior de una pequeña capilla, en el huerto de los padres, dónde el Santo hacía oración. Espacio reducido para la contemplación y la alabanza, desde dónde se disfrutaba de una bonita vista de Segovia. ¿Qué tendrán las cuevas que te llevan a la oración?... También nos acercamos a saludar a las Madres Carmelitas, en el convento fundado por Santa Teresa, y visitamos rápidamente la catedral y pudieron contemplar el Alcázar y el Acueducto, y como no, probar el cochinillo. En Ávila disfrutaron de las murallas y el paseo por el casco antiguo, la catedral y todo lo relacionado con Santa Teresa….. Pero no sólo ha habido turismo también han compartido con nosotros las vísperas en Zaratán del 6 de noviembre y renovaron, con el grupo CMS de Valladolid, sus compromisos. Han coincidido con los difíciles momentos vividos por Mª Ángeles tras la pérdida de su madre y han participado en la celebración del Bicentenario del Padre Palau en Zaratán, con la presencia del obispo de Valladolid, el 7 de noviembre. Pero todo esto sin olvidar hacer algunas compras para llevar recuerdos a sus familiares y amigos.

Del 9 al 12 de noviembre han podido cumplir su sueño: ver Es Vedrá. En Ibiza también han visitado la casa de los hermanos, la cueva, el púlpito del Padre Francisco Palau, la casa de Juana Gratias, la catedral y alguna de las otras iglesias dónde predicó Palau. ¡Han venido encantadas!, las hermanas carmelitas misioneras se han desvivido con ellas, acompañándolas y compartiendo su tiempo, su casa, la eucaristía…

La tarde del 12 todavía dio tiempo para una visita relámpago a Toledo, ciudad en la que San Juan de la Cruz estuvo encarcelado y después escondido en el Hospital de Santa Cruz (ahora museo municipal). Descansaron en casa de las hnas carmelitas y el 13 de noviembre han volado de nuevo para Medellín. Se llevan las maletas llenas de cariño, de experiencias y de la certeza de que el camino que recorre el Carmelo Misionero Seglar es semejante en todos los lugares y que es realidad el sentimiento de familia.

Ha sido una oportunidad única poder compartir con ellas estos días y poder contagiarnos de su eterna juventud, ya que a pesar de sus años, están llenas de energía, curiosidad, entusiasmo y siempre abiertas al encuentro y al abrazo. Agradecer también a todas las hermanas carmelitas misioneras por haberlas acogido en sus casas y haber compartido con ellas su tiempo y su cariño. Ha sido un paso más en este camino hacia la fraternidad.

CMS Valladolid

miércoles, 30 de noviembre de 2011

ENCUENTRO LÉRIDA 2011

- Desde el comienzo del Encuentro la alegría era desbordante.. Muy original la idea de Valladolid para conocer más la realidad de cada grupo. Fueron unas canciones maravillosas y una manera de expresar que nos une una misma misión anunciar la belleza de la Madre Iglesia”.

- El tener a Morelia Suarez y Lidia de Colombia entre nosotros ha sido un gran regalo, ya que sus testimonio como cristianas comprometidas y la firmeza de su fe en Cristo Resucitado, les a llevado a amar a la Iglesia, en esa dimensión tan profunda que el Padre Palau nos enseña “ Dios y los prójimos en un mismo amor”. Y esa gran convicción de ellas, de que por nuestro hecho de ser bautizados, somos llamados a ser profeta = anunciar las maravillas del Evangelio y denunciar las injusticias; sacerdote = estar al servicio de los demás y rey= a ser” otro Cristo” , viviendo con humildad, sencillez y basando todas nuestras acciones en el AMOR.

- La celebración de la Eucaristía en el Santuario de Santa Teresita, una gozada, al vernos todos reunidos en una misma mesa y sentir que somos una misma familia, unidos a Cristo que es la Vid verdadera y que cada uno con la fuerza del Espíritu, somos llamados a anunciar la Buena Nueva a nuestro mundo, hoy dolorido por tantas crisis y que como el Padre Palau seamos testigos del amor de Dios.

- De la visita a los lugares palautianos:, Lérida, Aitona y Tarragona, para mí los que más me ayudaron a profundizar más en la vida del Padre Palau.

-El Crucificado en la Iglesia de San Lorenzo de Lérida, porque en El, Francisco Palau tuvo que confiarse muchas veces para entender el dolor que el mismo sentía al tener que vivir exclaustrado.

-La Parroquia de San Antolín de Aitona, donde aquel remoto día de diciembre de 1812 recibió las aguas bautismales y la fuerza para más tarde ser profeta en medio de su mundo.

-La Cueva de Aitona, después de escuchar la bella reflexión de José de Badalona y de tener un rato corto pero intenso de oración dentro de la cueva, se respiraba paz y la cercanía del P.Palau. En ella vi expresiones en los rostros de muchos de los miembros del CMS que no se pueden explicar con la boca, sino con el corazón.

- La Academia, un sitio fabuloso y más el saber que la finalidad de dicha institución es honrar a María.

- Que el encuentro no se quede en estos hermosos días vividos, no olvidemos las palabras que nos decía Morelia: “desde nuestra misión como bautizados es de anunciar la alegría del Evangelio, viviendo en fraternidad y unidad , haciendo realidad la presencia de Dios en nuestras vidas y amando sin medida a los hombres y mujeres de nuestro tiempo como lo hizo Francisco Palau.”

Pedro José Hernández

CMS MOLINA DE SEGURA

DESDE MENORCA

Es renovador y provechoso el convivir, poder intercambiar experiencias y reflexiones particulares.

Como a pesar de adversidades se quiere seguir acudiendo y creciendo como C.M.S. no tan sólo en número, sino, en fuerza de compromiso.

La visita de Morelia, la impulsora del CMS, para mí fue enriquecedor y muy provechoso. Hago mías sus palabras:

“Insistir, Resistir, Persistir pero nunca, Desistir.”

Las visitas muy vividas y la celebración del domingo nos hizo sentir familia.


Mª Magdalena

C.M.S.Menorca.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Los personajes del Adviento: Isaías

En la liturgia de Adviento, la Iglesia deposita su mirada principalmente sobre cuatro grandes figuras bíblicas (Isaías, Juan Bautista, María y José), que le ayudan a vivir este tiempo con autenticidad.
Isaías.El primer personaje es el que muchos autores antiguos llaman el evangelista del Antiguo Testamento. Se lee durante el Adviento según una costumbre presente en todas las tradiciones litúrgicas, ya que él expresa con gran belleza la esperanza que ha confortado al pueblo elegido en los momentos difíciles de su historia. Esperanza que brota de la fe, tal como recuerda Benedicto XVI: «El profeta encuentra su alegría y su fuerza en la Palabra del Señor y, mientras los hombres buscan a menudo la felicidad por caminos que resultan equivocados, él anuncia la verdadera esperanza, la que no falla porque tiene su fundamento en la fidelidad de Dios. Es el profeta más citado por los escritores del Nuevo Testamento, ya que habla tanto de la gloria del Mesías como de los sufrimientos del siervo de YHWH, que traerán la salvación al pueblo. En Adviento, de él se toman la mayoría de las primeras lecturas de la misa (tanto ferial como dominical) y del Oficio de Lectura. Estos textos son un anuncio de esperanza para los hombres de todos los tiempos, independientemente de las circunstancias concretas que les toque vivir. Todos ansiamos un tiempo en el que las víctimas del egoísmo encuentren justicia, en que las armas se transformen en instrumentos de trabajo y los pueblos vivan unidosAl mismo tiempo, Isaías invita a no permanecer con los brazos cruzados, a preparar activamente el camino del Señor, a hacer posible su venida al mundo: «Preparad el camino al Señor; allanad en la estepa una calzada para nuestro Dios; que los valles se levanten, que montes y colinas se abajen, que lo torcido se enderece y lo escabroso se iguale» (Is 40,3-4). Estas palabras serán el corazón del anuncio de san Juan Bautista. La Iglesia las repite en las oraciones de Adviento. El Señor viene, pero quiere que le preparemos el camino abajando los montes del orgullo y rellenando los valles de la indiferencia, enderezando los comportamientos que se han desviado, igualando los derechos de todos. La salvación será un don de Dios en Cristo, pero Él quiere que nos dispongamos convenientemente y, de alguna manera, la adelantemos con nuestras buenas obras.
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.

Los personajes del Adviento: San Juan Bautista

Juan Bautista. Es el segundo personaje de Adviento, cuya historia se lee los domingos segundo (en sus tres ciclos) y tercero (ciclos a y b) y los días feriales (desde el sábado de la segunda semana hasta el viernes de la tercera). Las lecturas patrísticas del segundo y tercer domingo, tomadas de Eusebio de Cesarea y de san Agustín, reflexionan sobre su mensaje. Su ayuno, su ascetismo y su oración en la soledad del desierto son un estímulo para los que quieren acoger al «Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo» (Jn 1,29). Bien encarna, por lo tanto, el espíritu de Adviento.

Juan es el punto de unión entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, entre las promesas y su cumplimiento. Es el último de los profetas de Israel (Anuncia, como ellos, la llegada del Mesías, invitando a la conversión ) y el primero de los evangelistas (Da testimonio de que el Mesías ya ha venido, señalándolo entre los hombres). Después de varios años de retiro y soledad, comenzó su tarea de predicación. Muchos lo escucharon y se acercaron al río para participar en el rito penitencial que él proponía. Insistía en que la urgencia de la conversión estaba motivada por la llegada inminente del reino de Dios, tantas veces anunciado por los profetas. Supo reconocer al Mesías y dar testimonio de Él.

Quizás su testimonio más significativo sea el que da poco antes de morir, cuando manda mensajeros a preguntar a Jesús: «¿Eres tú el que tenía que venir o esperamos a otro?» (Lc 7,19). La franqueza de la pregunta es la garantía de su seriedad. Juan se encuentra al final de su existencia, caracterizada por las privaciones. Vivir de saltamontes y miel silvestre en el desierto no tiene nada que ver con las excursiones turísticas a los lugares santos o con las idealizaciones de las personas devotas. Él lo ha hecho sostenido por el convencimiento de una misión divina. Ahora todo parece hundirse, ya que Jesús no respondía a las expectativas de Juan.

La respuesta de Cristo sirve para confirmarle en la fe y para ponerle un nuevo reto: «Contad a Juan Bautista lo que habéis visto y oído: los ciegos ven, los cojos andan, los sordos oyen, los muertos resucitan, a los pobres se les anuncia el Evangelio, y ¡dichosos los que no se escandalicen de mí!» (Lc 7,22-23). Efectivamente, se han cumplido las palabras de Isaías, que indicaban las señales de los días últimos. Si el bien vence sobre el mal y la buena noticia se anuncia a los anawin, al resto humilde de Israel que confiaba en las promesas de Dios y esperaba su realización, es porque han llegado los días de la salvación.

Cuando los embajadores de Juan se retiran, Jesús dice que éste no era «una caña batida por el viento», es decir: un hombre sin raíces ni convicciones, sino un profeta, «e incluso más que un profeta». Juan conocía las obras de Jesús, pero en cierto momento duda de que Él se ajustara a la figura de Mesías que sus contemporáneos esperaban, por lo que corre el riesgo de «escandalizarse». Efectivamente, con Jesús irrumpe en el mundo la novedad de Dios, que cumple las promesas del Antiguo Testamento superándolas, que va más allá de nuestras expectativas, que rompe nuestros esquemas, que nos obliga a hacernos pequeños para ver, más allá de las apariencias, los signos que muestran que Jesús es el que vino, el que vendrá, el que está viniendo.

Jesús invita a creer no solo cuando Dios se adapta a nuestras ideas sino, especialmente, cuando las rompe. Precisamente Juan Bautista, que dará el testimonio supremo al derramar su sangre, se convierte en figura de Jesús, que nos salva por medio del anonadamiento y del don total de sí. El Adviento de Dios sigue aconteciendo en la humildad. Él viene a los corazones de aquellos que no se dejan escandalizar por el hecho de que Dios no se presente como ellos deseaban. Viene a los corazones de los que están abiertos a la perenne novedad de Dios, que nunca se encierra en los pensamientos y deseos de los hombres, por muy nobles que sean.

P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.

Los personajes del Adviento: María

María. El Vaticano II recuerda que en María confluyen las esperanzas mesiánicas del Antiguo Testamento: «Con ella, excelsa Hija de Sión, tras larga espera de la promesa, se cumple la plenitud de los tiempos y se inaugura la nueva Economía, cuando el Hijo de Dios asumió de ella la naturaleza humana para librar al hombre del pecado mediante los misterios de su carne» (LG 55). María es modelo excelso de las actitudes propias del Adviento: la confianza en la Palabra de Dios, que cumple sus promesas, y la disponibilidad para acoger al Señor que viene. Por eso, Benedicto XVI la llama «Mujer del Adviento» (Ángelus 28-11-2010) y la propone como modelo para este tiempo litúrgico. Pablo VI, en su encíclica sobre el culto mariano, indica la profunda relación existente entre el Adviento y María: «La liturgia de Adviento, uniendo la espera mesiánica y la espera del glorioso retorno de Cristo al admirable recuerdo de la Madre, presenta un feliz equilibrio cultual que puede ser tomado como norma para impedir toda tendencia a separar el culto a la Virgen de su necesario punto de referencia: Cristo. Resulta así que este periodo, como han observado los especialistas en liturgia, debe ser considerado como un tiempo particularmente apto para el culto de la Madre del Señor» (Marialis Cultus, 3-4).

De hecho, en las misas de Adviento, María está presente en los textos bíblicos y en las oraciones, subrayando el paralelismo Adán-Cristo y Eva-María, muy común en los Santos Padres. Los textos de la liturgia de las horas también la citan e invocan desde el principio. Ya al final del Adviento, la figura de María se une de una manera indisoluble con el cumplimiento de las promesas y la llegada del tiempo esperado. En el Oficio de Lectura se proponen dos importantes textos de san Ireneo (sobre Eva como antitipo de María) y del beato Isaac de Stella (sobre María como tipo de la Iglesia).

Las actitudes de María se convierten en el modelo que los cristianos deben seguir para vivir el Adviento: su fe, su silencio, su oración, su alabanza agradecida al Padre, su disponibilidad a la voluntad de Dios y al servicio. Las fiestas de la Inmaculada, de Nuestra Señora de Guadalupe y de Nuestra Señora de la Esperanza, celebradas en el corazón de este tiempo litúrgico, subrayan aún más la relación de María con el Adviento, tal como recuerda la Congregación para el Culto Divino: «La Concepción purísima y sin mancha de María, en cuanto preparación fontal al nacimiento de Jesús, se armoniza bien con algunos temas principales del Adviento: nos remite a la larga espera mesiánica y recuerda profecías y símbolos del Antiguo Testamento, empleados también en la liturgia del Adviento […] La fiesta de Nuestra Señora de Guadalupe (12 de diciembre) acrecienta en buena medida la disposición para recibir al Salvador» (Directorio, 102).
P. Eduardo Sanz de Miguel, o.c.d.